Pensar positivo no es ser ingenuo ni evadir los hechos. El pensamiento positivo, componente esencial de la resiliencia, es una habilidad que se aprende. Podemos desarrollarlo, entrenarlo, y fortalecerlo. Algunas acciones que lo hacen son: - Cuando la vida nos parece dificil recordar que, como dice Seligman, es una trampa "creer que lo malo que nos pasa es lo único que nos pasa, que va a durar para siempre y que somos culpables de ello". - Atender a lo bueno, a lo que acerca a soluciones, a lo que alivia, a lo que proporciona opciones, a lo que destraba. - Evitar enfocarse en lo peor de las cirsunstancias y personas. - Más allá de cómo nos sentimos establecer claramente la proporción de los problemas que enfrentamos en relación con nuestras capacidades y oportunidades. - Tener siempre presente que suposiciones y generalizaciones son herramientas con las que compensamos falta de conocimiento, experiencia e información. Son útiles en algunas circunstancias, pero pueden estar com...
Información, puntos de vista, técnicas psicológicas y filosofías que te ayudan a vivir con libertad, plenitud y alegría.